Burmese Mount Popa
Burmese Mount Popa by radkuch.13

Guía de Viaje de Birmania

Cuando decidimos visitar Birmania por primera vez, no sabíamos gran cosa sobre el país además de que había un lugar al estilo de Angkor lleno de templos antiguos y un lago pintoresco con pescadores haciendo equilibrios a pata coja mientras arrojaban sus redes, lo que nos proporcionaría unas fotografías únicas. La gente que nos rodeaba volvía la vista al cielo como si estuvieran extáticos murmurando con entusiasmo “¡Ah, Birmania! ¡Es lo mejor de todo el sureste asiático!”

Así que agarramos nuestras mochilas y decidimos descubrir más sobre ese misterioso lugar.

Nuestras dos semanas en Birmania resultaron ser dos de las semanas más extrañas de todos nuestros viajes y las emociones que sentimos fueron de lo más contradictorias. Nos topamos tanto con gentes de lo más honesto, hospitalario y amigable como con algunos individuos codiciosos, ladronzuelos y mentirosos. Admiramos los templos cósmicos de Bagan y nos dejamos sorprender por las imágenes distópicas de algunas zonas de Rangún. Sudamos nuestro paseo por el asfixiante verano birmano y nos sentimos rejuvenecidos y refrescados en las inmediaciones del verdor exuberante del Lago Inle.

Para ser honestos, nos alegramos tantísimo cuando las azafatas de AirAsia nos recibieron a bordo de nuestro vuelo de vuelta a Bangkok que estuvimos a punto de plantarles un par de besos a todas. No obstante, con el paso del tiempo, tenemos que admitir que nuestro primer periplo por Birmania fue ¡absolutamente increíble! Y nos alegramos de haber pasado por allí. Tú también deberías pasar por allí en tus viajes.

¿Por qué debería visitar Birmania?

Es un lugar como ningún otro

¡En serio! Incluso si ya has viajado extensamente por los demás países de la zona – ya sea en Tailandia, Camboya o Laos – Birmania todavía tiene más de cuatro joyas bien guardadas que te dejarán sin palabras.

De las pagodas doradas - ¡no vas a encontrar esa concentración de pagodas per cápita en ninguna otra parte del planeta! – a las abuelitas locales con la boca enrojecida de masticar betel, es un país único.

Los niños que juegan alegremente en las aguas barrosas del Irrawaddy; los globos brillantes en el aire y la niebla matutinos; los monjes vestidos con sus atavíos de color rojo que van recogiendo las limosnas de la gente; charlas alrededor de una taza de té con los habitantes locales en una de las casas de té – todas estas imágenes forman un mosaico único, que guardarás en tu memoria con placer.

En cuestión de transporte, Birmania se hace más fácil cada día

Las cosas están cambiando rápidamente para Birmania. Se han asfaltado algunas de las autopistas principales y ahora viajar por carretera en Birmania ya no se parece a una escena de una película de miedo.

En ocasiones, los trenes pueden ganar a los autobuses en términos de comodidad y precio, aunque sigan siendo increíblemente lentos. Puedes conseguir una litera en un coche cama que se dirija de Rangún a Mandalay por menos de 15 USD, pero vas a estar 15 horas en el tren para recorrer el tramo de 600 km.

Con una duración de viaje de entre 8 y 10 horas y precios de billetes que oscilan entre los 10 y los 18 USD en la misma ruta, los autobuses también hacen un buen trabajo.

El creciente número de vuelos domésticos facilita el movimiento entre los destinos turísticos principales pero las tarifas aéreas siguen siendo realmente elevadas en la mayor parte de los casos. Volar a casi cualquier destino dentro del país te costará entre 110 y 150 USD aunque, naturalmente, el vuelo te ahorrará mucho tiempo: se tarda entre 70 y 90 minutos en volar de Rangún a Mandalay, al aeropuerto de Heho para acceder al Lago Inle, o al aeropuerto Nyaung U para ir a Bagan.

Está fuera de la ruta tradicional

En fin, comparado con sus vecinos en la región, Birmania no puede presumir de tener millones de turistas que llegan cada año – pero eso ya debería ser suficiente razón para visitarlo, ¿no crees? Te puedes perder en el laberinto gigante de los templos de Bagan, no encontrarte con ningún otro extranjero haciendo senderismo por Hsipaw, y tener la Playa Ngapali solo para ti. La verdad es que es un lugar increíble, así que dinos, ¿por qué no deberías pasar por Birmania?

Lee nuestras páginas Visados para Birmania, El Clima en Birmania y Viaja Seguro en Birmania para más información.

Dónde ir en Birmania

Suponemos que, incluso aunque tengas mucha experiencia en Asia bajo el brazo, no puedes estar preparado para lo que Birmania tiene que ofrecer. Hasta si solo sigues la ruta más habitual y transitada de los “Cuatro Grandes”, estamos seguros al 100% de que regresarás a casa abrumado de emociones y recuerdos llenos de color.

Los Cuatro Grandes: Rangún

Incluso tu primer encuentro con Rangún puede dejarte alucinado – avenidas excesivamente anchas y callejones abarrotados llenos de polvo y basura, tarifas de hotel exageradas y unos habitantes locales super amigables listos para charlar contigo todo el día con una taza de té; vendedores que cambian dinero bajo la mesa con maletas llenas de fajos de billetes o los independientes que trabajan la calle y ofrecen mejores tarifas de cambio a plena luz del día – todo ello con el trasfondo de los imponentes minaretes dorados de las pagodas que llenan el aire con el sonido melódico de las hojas doradas en los minaretes y los hombres y mujeres durmiendo la siesta en las galerías y salas de las pagodas en busca de refugio del calor oprimente que invade la ciudad gran parte del año.

Los Cuatro Grandes: Mandalay

Mandalay se presenta suave y misteriosa ante tus ojos. Rodeada de un puñado de poblaciones históricas: Sagaing, Mingun e Inwa, es también el portal a Amarapura donde las siluetas esbeltas del icónico puente U Bein parecen surrealistas contra los cielos en cualquier momento del día.

Recordamos ver las cifras en los termómetros de carretera en Mandalay, diciéndonos con toda imparcialidad que había unos 43 grados centígrados. Pasamos el día entero caminando y explorando, ascendiendo por las escaleras infinitas de Mandalay Hill y bajando la experiencia con tanques de agua. Y la verdad, no estuvo nada mal, lo que significa que incluso durante los meses más cálidos todavía se puede disfrutar del interior del país.

Los Cuatro Grandes: Bagan

Fuimos a Bagan – y tú también lo harás, – para descubrir que no tiene nada en común con Angkor además del hecho de que las pagodas de Bagan y las construcciones de Angkor puedan ser calificadas de templos. Con grandes y pequeños relieves elaborados y pagodas sencillas esparcidas por el campo; con los carros de caballos pasados de moda como uno de los medios de transporte más populares; con grupos de chiquillos intentando venderte postales, Bagan es una maravilla.

Los Cuatro Grandes: Lago Inle

Inevitablemente, la mayoría de los viajeros acaban pasando un par de días junto al Lago Inle – y nosotros también lo hicimos, aunque fuera un destino que incluimos en nuestro itinerario con bastante resistencia porque es demasiado turístico y en boga.

¡Y estamos encantados de haber pasado por allí! Aunque las cosas hayan cambiado mucho recientemente en la zona del Lago Inle, y los hostales que atendían a los mochileros hayan dado paso a grandes cadenas hoteleras, tanto Nyaungshwe como el Lago Inle siguen conservando su encanto rústico. Mucho verde, mucho azul y un montón de agua. ¿Acaso hay algo más relajante que eso?

Dónde ir si te gusta…

Senderismo
La ruta número 1 de senderismo de todo el país es sin duda una aventura de 2 o 3 días desde Kalaw a la población de Indein en el Lago Inle. Pasar una noche en un monasterio budista, comer en casa de algún habitante local o atisbar las culturas de las tribus de las colinas fueron una absoluta delicia del viaje a Birmania para nosotros y para muchos otros viajeros con los que hemos hablado.

Aunque sea menos conocida que Kalaw, Hsipaw, asentada a mitad camino entre Mandalay y Lashio, también tiene buen potencial para el senderismo.

Playas

Si eres un amante de la playa, no busques más y dirígete a Ngapali. Las franjas de arena de postal bañadas por aguas turquesa son la joya escondida que tiene que ofrecer el Estado de Rakhine.

Si necesitas más playas de arena, seguramente Ngwe Saung te guste también. Chaung Tha, a 10 km. al norte a lo largo de la costa, llama a los amantes de las arenas doradas y se está expandiendo rápidamente para convertirse en un destino de playa de lujo. Se puede llegar fácilmente a ambas desde Rangún o desde Pathein.

Arquitectura colonial
Puedes encontrar excelentes ejemplos de la arquitectura de periodo en Rangún pero para tener la mejor experiencia de ella deberías ir a Mawlamyine. Tranquila a pesar de ser cosmopolita, con pagodas brillantes que se dan la mano con iglesias y mezquitas, su vibrante mercado y atardeceres para la meditación sobre el Río Than Lwin, parece más bien sacada de un libro de cuentos de hadas, y no una ciudad de verdad.

Mansiones coloniales bien conservadas que se entremezclan con casas de teca que salpican la escena de colinas rurales – eso es lo que Kengtung ofrece. Si cruzas la frontera de Tailandia a Birmania en el cruce de Mae Sai/Tachileik, en vez de ir directamente a Rangún, toma un autobús a Kengtung para explorar esta pintoresca localidad y su entorno.

No estamos seguros sobre si poner a Dawei dentro del apartado de las ‘Playas’ o de la ‘arquitectura colonial’ pero en nuestra opinión, aquí los restos de la etapa colonial son realmente extraordinarios. Es fácil llegar a Dawei desde Kanchanaburi en Tailandia – ¡pasa al otro lado para echar un vistazo rápido!

Templos antiguos y ruinas
En fin, ¿crees que ya has visto todo después de visitar Bagan? Entonces Monywa será una enorme sorpresa para ti. Sus impresionantes templos en cuevas con pinturas intricadas en las paredes y trabajo de masonería no dejan de impresionar y son a veces referidos como la Petra de Birmania.

Aunque algo difícil de acceder, Maruk U es otro destino que todo buscador de templos debería visitar. La antigua capital del poderoso Imperio Arakan se está convirtiendo poco a poco en un destino turístico popular – ¡visítalo ahora antes de que llegue la invasión del turismo masivo!